Dentro del entorno de la contabilidad es importante conocer, y sobretodo entender, múltiples conceptos que te ayudarán a aumentar la eficiencia de los procesos. El Actual Costing, el Normal Costing y el Standard Costing son tres de los conceptos más importantes que debes aplicar. Aunque son tres términos con una lógica de actuación independiente, a menudo es común que las empresas se pierdan entre tecnicismos y se confunden entre ambas. 

Este artículo te servirá para diferenciarlos y determinar el más adecuado para tu empresa. 

  

¿Qué significan cada uno de estos conceptos?

 

Lo primero que es necesario hacer es simplificar la definición de cada uno de los términos de coste para que te resulte más fácil entender las diferencias. El Actual Costing se refiere a los costes reales y exactos que tiene un proceso de trabajo corporativo. Es el coste real tal y como se puede deducir de su nombre. Por su lado, el Normal Costing significa la previsión de unos costes teniendo en cuenta cifras reales de cada uno de los materiales y de la mano de obra, utilizándose cantidades estándar en los gastos generales. Y en último lugar, el Standard Costing hace referencia a la previsión utilizando costes estándares para todos los elementos que forman parte de la cadena de producción, tanto los materiales, como los gastos generales y la mano de obra.

 

Las principales diferencias entre los tres sistemas de costing

 

Con la explicación del apartado anterior ya has podido ver con claridad la definición de cada uno de los términos, centrémonos ahora en las principales diferencias que presentan. A la hora del día a día, la gran diferencia en la adopción de un sistema de Actual Costing respecto a los otros dos métodos radica en que es mucho más sencillo. No es necesario hacer ningún tipo de planificación sobre los costes o modificaciones posteriores en las cifras una vez terminado el trabajo. Las cifras siempre son exactas, pero al mismo tiempo, también es un método que requiere un mayor tiempo de evaluación.

En contraposición, aunque el margen diferencial con los métodos de Normal Costing y Standard Costing puede ser elevado en algunos casos, el tiempo de implementación es menor.

La adopción de un sistema de costing u otro también dependerá de tu tipo de negocio. El Actual Costing es un tipo de método que recomendamos a entidades que trabajen mensualmente con volúmenes de trabajo estables, permitiéndoles saber con exactitud cuáles serán los costes y cifras exactas de antemano. Si tu negocio no tiene diferencias de volumen de forma frecuente, te recomendamos el Normal Costing o el Standard Costing.

Ahí radica una de las grandes diferencias de los tres sistemas, viéndose el Actual Costing como una buena fórmula a tu trabajo a corto plazo y tanto el Normal Costing como el Standard Costing recomendables para trabajos más duraderos.

 

Conclusiones

 

Pero ante todo, debes ser consciente de cómo la adopción de uno de estos métodos puede alterar el rumbo de tu negocio si se producen errores. Porque una de las diferencias entre los tres tipos de costing se aplica a las consecuencias que se producen cuando hay un desajuste. Los errores en el Actual Costing pueden llevar a modificaciones en la valoración del inventario y a desajustes de los costes, mientras que la captura de datos con el Normal Costing y Standard Costing no afectará a la valoración del inventario, solo mostrará su diferencia respecto a las previsiones.

Todo ello nos lleva a ver que es importante estudiar las diferencias existentes entre estos términos para elegir en cada caso el método más conveniente

 

¿Quieres saber más sobre el Actual Costing y cómo podría aplicarse a tu empresa? Consúltanos y juntos valoraremos si es la mejor opción para vosotros.